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Cambia tu forma de pensar, de sentir y de actuar

Buenos días, feliz lunes y muchas bendiciones.

 

Después de que Juan fue arrestado, Jesús fue a Galilea (Marcos 1: 14-20). Allí proclamó el Evangelio de Dios. Juan fue arrestado por el rey Herodes por haber denunciado la conducta inmoral del rey (Lucas 3: 18-20). ¡El encarcelamiento de Juan luego del Bautista no asustó a Jesús! Al contrario, en ese evento vio un símbolo de la venida del Reino. Hoy, ¿sabríamos leer los hechos de la política y de la violencia urbana para anunciar o proclamar la Buena Nueva de Dios?

 

El mensaje de Jesús es; ¡Convertíos! El significado exacto es "cambia tu forma de pensar, de sentir y de actuar". Para poder percibir la presencia del Reino en la vida, una persona debe comenzar a pensar y vivir de otra manera. ¡La persona debe cambiar su forma de vida y encontrar otra forma de convivir con las demás personas! Debe dejar a un lado todo el legalismo de la enseñanza de los fariseos y permitir que la nueva experiencia de Dios invada su vida y le dé una nueva mirada para leer y comprender los hechos de una manera nueva.

 

El Evangelio de Marcos está escrito para responder a dos preguntas: '¿Quién es Jesús?' Y '¿Cómo deben ser l@s discípul@s de Jesús?' El Evangelio de ayer es una respuesta a la primera pregunta, con el hecho adicional de que Jesús proclama la Buena Nueva de Dios. - no cualquier buena noticia, sino la buena noticia de Dios para el mundo. Hoy tenemos el comienzo de una respuesta a la segunda: cualquiera puede ser un o una discípula; los dones espectaculares o la educación no son requisitos para ser elegible. Lo que importa es la disponibilidad y la voluntad de seguir los pasos de Jesús. El discipulado también implica un cambio en nuestros valores hasta que estén a la altura de los valores de Jesús.

 

Dos cosas dificultan escuchar cómo Jesús nos invita a cada un@ de nosotr@s a estar con él como compañer@s y a compartir su obra. Uno son nuestras limitaciones y el consiguiente sentimiento de insignificancia. La segunda es cuán exaltado es Jesús como Dios, aunque el mismo Jesús caminó por nuestra tierra. Si deseas orar con esta realidad, quédate con Jesús en un lugar tranquilo y deja que te llame por tu nombre. Deja que te llame primero para estar con él como su amig@ y luego para compartir su trabajo.

 

Jesús comienza su ministerio llamando a un grupo para que lo siga. Les da a sus discípul@s una misión: atraer personas para el reino de Dios. Elige como compañer@s a gente muy corriente, gente sin riqueza ni posición. Lo llamativo es que no tienen certezas, poco conocimiento de él y sin embargo lo arriesgan todo por él.

 

Sin embargo, cuando Jesús llamó a las personas, reconoció sus habilidades y les habló en su propio idioma. Pienso en cómo Jesús podría hablarme mientras escucho su invitación a seguir. L@s discípul@s pudieron dejar todo para seguir. Oro por la libertad de poder elegir el dejar atrás cualquier manera que me distraiga de servir a Dios.

 

Ahora te pregunto; ¿Te atreves a aceptar el llamado de Jesús para servirle? ¿Entiendes el significado de este llamado?

 

Bendiciones

 

Padre Luis +

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Lunes, Enero 11, 2021 - 12:30