Hay que radicalizar nuestras acciones

Mas allá de orar por las víctimas de El Paso, Texas (20 personas asesinadas) y de Dayton, Ohio (9 personas asesinadas) durante el fin de semana, a mí me parece que nuestras oraciones deben de estar acompañadas por análisis críticos para poder entender las verdaderas causas de los problemas reales y a la misma vez el que proféticamente denunciemos como iglesia a las personas que están detrás de todo este genocidio. 

Me parece que podemos comenzar por segur el consejo del Apóstol Pablo cuando nos dice (Efesios 6:13): Por tanto, tomen toda la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes. En otras palabras, hay que hacer algo y a la misma vez tenemos que seguir firmes en lo que hacemos. 

Por otro lado, también podemos preguntarnos: ¿Por qué el presidente Trump no quiere ver la correlación que puede existir entre sus discursos/lenguaje hablado, actuado y escrito de odio, racismo y etnocentrismo con este tipo de masacres? ¿Por qué la administración del presidente, Trump ignora el odio cristiano de derecha y el terrorismo doméstico? ¿Por qué el liderazgo republicano no condena directamente el movimiento de la cultura de odio de Trump? ¿Por qué la iglesia como institución solo se limita a orar en vez de asimismo condenar y combatir estas acciones antihumanas y anticristianas de Trump? 

Es claro que la Casa Blanca de Trump está sufriendo de miopía sociopolítica ante el terrorismo de supremacista blanco. Yo no creo que esto es un accidente y creo fervientemente que Trump como persona racista, está lleno de odio y lo que hace es muy bien calculado. Se ignoran factores sociales y económicos, pero también factores en donde los principios básicos del Evangelio Social del amor radical de Jesús han sido traicionado y reemplazado por el odio que produce desigualdad y dominación. 

No es un secreto que las personas extremistas de derecha están detrás de numerosos incidentes de terror doméstico, pero el gobierno ha optado por ignorar las amenazas. Hay una violencia por omisión que protege a quienes están en el extremismo de derecha, el nacionalismo blanco, la supremacía blanca, la milicia antigubernamental, el etnocentrismo, el racismo y el neonazismo. Definitivamente esto es el fundamento del mal llamado America First (Estados Unidos primero) porque lo único que promueve son los valores de odio del White America (el Estados Unidos de la gente blanca). Por esto para muchas de estas personas que militan en estos grupos Trump es su héroe, su líder, su profeta o su mesías. Y su retorica de odio su religión.  
Pero, por otro lado, me preocupa asimismo nuestra miopía sociopolítica en donde no vemos otras realidades que se interrelacionan a todo este aparato de odio. Por ejemplo, el partidismo y los grupos de presión impiden reformas contra la industria de armas. Estados Unidos es actualmente el país con la proporción más alta de armas en el mundo. 

A esto se suma la realidad de 40 millones de personas que luchan contra el hambre, incluyendo más de 12 millones de niñ@s. También las cómo casi 45,000 personas mueren en los Estados Unidos cada año, una cada 12 minutos, en gran parte porque carecen de seguro médico y no pueden obtener una buena atención. Un estudio reciente de Johns Hopkins afirma que más de 250,000 personas en los Estados Unidos mueren cada año por errores médicos. Y los medicamentos recetados es ahora la principal causa de muerte por sobredosis y siendo las personas de la tercera edad las más vulnerables. Y Según el Jornal de la Asociación Médica Americana, doscientas noventa personas (290) en los Estados Unidos son asesinadas diariamente por medicamentos recetados. La pregunta clave es: ¿cómo es que todas estas personas han pasado a ser invisibles en nuestra sociedad? 

Ese problema que tenemos en nuestra sociedad es parte de lo que el presidente Trump esconde. Pero él es solo parte de este sistema opresor genocida que lo puso en la administración de la Casa Blanca.  

Hay mucho que hacer y no basta con rezar. Hay que seguir el consejo de nuestro San Romero de América: hay que cambiar de raíz todo el sistema. Esto requiere el que radicalicemos nuestras acciones y así nos vamos a parecer un poco más al Jesús de los Evangelios.  

En el amor solidario, el sacramento más importante

Padre Luis

Author: 
Padre Luis
Date news: 
Martes, Agosto 6, 2019 - 21:15