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Descansar en Jesús

 

 

Buenos días, felices jueves y muchas bendiciones.

 

Con el Evangelio de hoy (Lucas 11: 25-30) celebramos la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. En el Evangelio escuchamos la invitación de Jesús diciendo: "Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón". El Evangelio muestra la ternura con la que Jesús acoge a l@s pequeñ@s. Quería que las personas pobres encontraran la paz y el descanso en él.

 

¿A veces te encuentras cansad@ por luchas, dolores, decepciones? La invitación de Jesús, 'Ven a mí', está siempre abierta, en especial cuando realmente necesitas la paz, el descanso, la protección y el amor de Dios.

 

A veces, las cargas de la vida pueden abrumarnos, y vivimos con incertidumbre y con el temor de ser devorad@s por la desesperación y la falta de esperanza. Aquí, en este pasaje de la Escritura, Jesús nos ofrece un salvavidas: "Venid a mí ...", dice. Suena simple, ¿no? Y, sin embargo, nos resulta difícil creer que acercarnos a Él pueda marcar la diferencia.

 

Jesús invita a las personas que están fatigadas y agobiadas. La frase "zona de confort" se usa para referirse al estado en el que sentimos que la vida está bajo control y es satisfactoria. Jesús está invitando a quienes no están en la zona de confort, que se sienten oprimid@s por la ansiedad y la incertidumbre.

 

Hoy reflexiono sobre las cargas que llevo y he decidido llevárselas a Jesús. ¿Qué diferencia hay cuando toma mis cargas sobre sus hombros? ¿Encuentro descanso? Pido la gracia de ser consciente de que nunca estoy solo en mi cansancio, porque él está allí.

 

Seguir a Jesús significa que escuchamos su invitación a venir y ver, escuchar sus enseñanzas, actuar de acuerdo con lo que aprendemos de él. Cuando seguimos a Jesús, estamos entrando en una nueva vida que deja atrás una vieja vida. Nos costará algunas de nuestras ambiciones mundanas, pero nos dará mucho más.

 

El yugo de Jesús es liviano, comparado con la cantidad de reglas que la gente del Primer Testamento tenía que seguir. Sin embargo, perdonar a aquellas personas que tal vez nos odien, es terriblemente difícil. ¿Puedo rezar para pedir la gracia de hacer eso?

 

Mi oración de hoy es esta; Jesús, no te pido que pongas mi vida completamente bajo control. Ser mortal es enfrentarse a realidades incómodas. Te ruego que seas mi incómoda zona de confort.

 

Cierro esta reflexión con una frase de santa Teresa: “Oh Jesús, es verdad que no siempre soy fiel, pero nunca me desanimo, me arrojo en Tus brazos, y como una gotita de rocío, me hundo cada vez más profundo. Tu cáliz, oh, divina Flor del campo, y allí encuentro todo lo que he perdido y mucho más”.

 

Bendiciones

 

Padre Luis +

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Jueves, Octubre 15, 2020 - 11:00