El amor no se deleita en la maldad

Llegó junio y con este mes también llega, entre muchas cosas, la celebración del orgullo LGBTQ. Que quede claro, esto no es una fiesta, tampoco es un carnaval. Esto mi querida familia, es una lucha sociopolítica y religiosa por la visibilidad e igualdad, lo cual fue y sigue siendo una gran preocupación para el hermano y compañero Jesús.  

A mí me parece que el fundamento de todo el mensaje de Jesús sigue estando cimentado en la práctica del amor. Esto queda fuertemente plasmado en las palabras del Apóstol Pablo en el libro I de Corintios 13 cuando deja claro que, sin amor, lo más preciado del ser humano se reduce a la nada; porque el amor es aquello que nos dispone a ejecutar todos nuestros deberes para con Dios y para con la humanidad.

 ¿Qué es el amor según la Biblia? En el libro de I Corintios 13: 4-6 dice:  El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad.

Por esto la Biblia condena todo tipo de abuso y explotación hacia la humanidad y hacia el resto de la creación. Pero es además en este contexto que debemos de entender que la Biblia condena los abusos entre personas del mismo sexo, pero no las relaciones comprometidas, amorosas y consagradas entre personas del mismo sexo. Por esto es correcto decir que el matrimonio del mismo sexo también cumple con la aprobación de Dios.

Por desgracia dentro de algunas iglesias se ha desarrollado erróneamente una teología heterosexista que nada tiene que ver con el proyecto de amor de Dios para la humanidad. El heterosexismo limita la expresión del amor validando solo el deseo y la atracción hacia personas del sexo opuesto. Curiosamente este término comenzó a usarse como un vocablo análogo al sexismo y el racismo, describiendo un sistema ideológico que niega, denigra y estigmatiza cualquier forma de comportamiento, identidad, relación o comunidad que no sea heterosexual. De aquí la necesidad de identificar, condenar y combatir el pecado capital del heterosexismo.

En el amor solidario, el sacramento más importante

 

 

 

Author: 
Padre Luis
Date news: 
Tuesday, June 4, 2019 - 11:00