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Hemos sido llamad@ a servir

 

 

Buenos días, feliz miércoles y muchas bendiciones.

 

En el evangelio de hoy (Marcos 1: 29-39) Jesús restaura la vida para el servicio. Después de haber participado en la celebración del sábado en la Sinagoga, Jesús fue a la casa de Pedro y curó a su suegra. Una vez curada, se levanta, recuperada la salud y recobrada la dignidad, comienza a servir. Jesús no solo sana a la persona, sino que lo hace de tal manera que ella comienza a servir a la vida.

 

Pero Jesús también acepta a las personas marginadas. Cuando empieza a oscurecer, por la tarde, al final del sábado cuando la primera estrella brilla en el cielo, Jesús acepta y cura a l@s enferm@s y endemoniad@s que la gente le había traído. L@s enferm@s y l@s poseíd@s eran las personas más marginadas de esa época. No tenían a nadie a quien acudir. Dependían de la caridad pública. Además de esto, la religión los consideraba personas impuras. No podían participar en la comunidad. Era como si Dios los rechazara y excluyera. Por tanto, la Buena Nueva de Dios consiste en lo que quiere hacer en la vida de las personas: acoger a l@s marginad@s y excluid@s, e insertarles nuevamente para vivir junt@s en comunidad.

 

Conjuntamente, el Evangelio de hoy nos dice que además de sanar, expulsar demonios y predicar, Jesús tenía la costumbre de ir a un lugar tranquilo para orar. Sintió esta necesidad de estar en contacto con el hecho de que él era el amado de Dios. Debe haber encontrado muy desgastante la falta de afirmación humana.

 

En oración, quizás tu hoy puedas hablar con Jesús sobre tu experiencia compartida de esta falta de aceptación y aprecio humanos. ¿A quién le llevas tus problemas? Jesús escuchó la oración de Simón por su suegra enferma y la fiebre la dejó. No hay ningún problema que no enfrentará con nosotr@s y por nosotr@s. Confía en él.

 

También hay un momento de verdad en la curación de la suegra de Simón. Cuando nos curamos de una enfermedad por cualquier medio, es tentador sentarse y aceptar los buenos deseos y las felicitaciones de la gente. Esta mujer enferma sintió que le bajaba la temperatura y que la energía volvía a sus extremidades “y empezó a servir a quienes habían llegado.

 

En otras palabras, el discipulado de Jesús es para demostrarnos que el no vino para ser servido, sino para servir, por lo tanto, espera lo mismo de nostr@s. De nuevo, la suegra de Pedro comenzó a servir. ¿Actúo de tal manera que mi vida sea un servicio a Dios y a mis hermanos y hermanas?

 

Bendiciones

 

Padre Luis +

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Miércoles, Enero 13, 2021 - 09:30